lunes, 14 de enero de 2019

Presentación

"Cena en el taller de artesanía" fue una serie de ficción de doce capítulos que creé en el año 2018, junto a un importante grupo de amigos y conocidos, para YouTube sin otros propósitos que los de entretenernos y entretener a los demás. Durante un par de años estuvo visible en el formato original. Más tarde opté por juntar los doce episodios en uno solo especialmente largo (dura casi cuatro horas). El motivo fue que es muy difícil mantener en YouTube los capítulos ordenados. 

   El argumento de la historia es muy simple: se produce un asesinato en una cena de vecinos y todos ellos resultan sospechosos. La detective Aguayo deberá descubrir al culpable. A continuación pongo el enlace al vídeo y la dirección de correo electrónico a la que puedes dirigirte si quieres contactar con nosotros.

andres.garralda@gmx.es








¿Quién es quien? Otilia

Otilia. Alicia Zubicoa


Alicia no come, se nutre. La frase que le dice en el episodio 7 Otilia a León no es una invención mía, es decir del guionista de la serie, sino que me la dijo Alicia en una ocasión mientras pasábamos consulta. Alicia es residente de oftalmología y entre las muchas cosas desagradables que tiene que padecer por ello está la de rotar con gente como yo. No sé que aprendió ella en los meses que pasó conmigo pero yo descubrí un montón de cosas a su lado. Una de ellas fue el mindfulness, que no pude resistir la tentación de incluir en los diálogos de la serie. Alicia, realmente, ha hecho y hace mindfulness. También hace yoga y aquí pongo una foto que atestigua que es cierto. Podría decir muchas más cosas de ella porque es guapa, lista y simpática, pero me limitaré a decir un par: nació en Pamplona en 1990 y está casada (¡No pensaríais que un chollo así iba a estar soltera!). Tiene un perfil en Instagram en el que nos enseña a comer bien. No os lo perdáis si queréis tener salud y un cuerpo escultural.

¿Quién es quien? Alejandro.

Alejandro. Rogelio Leandro

Lamentablemente, Rogelio falleció en septiembre del año 2020. He querido dejar esta entrada tal y como la escribí y publiqué en su momento. Creo que es la mejor manera de preservar su recuerdo.

 
    En Rogelio todo es glamour. Como él mismo dice: "solo subo una montaña si hay una tienda de ropa en la cima". Es de Pamplona de toda la vida, ciudad en la que nació en el año ¿? ¿En qué año? Eso nadie lo sabe. Es el secreto mejor guardado del Universo.

   Un auténtico showman, adora el Karaoke, bailar y cualquier espectáculo. Lleva la interpretación en las venas. Para él participar en "Cena en el taller de artesanía" era algo casi genético. Anteriormente hicimos un intento de grabar otra serie que se iba a titular "Los Videntes". Aquel proyecto quedó inacabado pero me hizo ver todo el talento que tiene como actor. Si quieres echarle un vistazo a lo poco que llegamos a filmar puedes hacerlo en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=-e9XRCKm3-o



¿Quién es quien? León

León. Daniel Leandro


Estoy muy agradecido a todos los que han participado en la serie como actores pero a Daniel es a quien más le debo. Creo que sin él no hubiera sido capaz de terminar “Cena en el taller de artesanía”. En un rodaje surgen montones de problemas y no es difícil acabar tirando la toalla. Varias veces tuve el deseo de abandonar. De haber tenido un protagonista menos sacrificado y colaborador que Daniel quizá lo hubiera hecho. Afortunadamente, él me lo puso muy fácil. Nunca pidió nada ni se quejó de nada, y eso que en principio su papel iba a ser, aproximadamente, un tercio del que finalmente tuvo. El motivo de esta diferencia entre el plan inicial y el final fue que tuve que escribir cuatro guiones.

     En el primer guion me centré en la trama y en las localizaciones pero no presté demasiada atención al número de personajes. Sabía que había personas con las que podía contar de forma incondicional (Fran, Alicia, Rogelio y unos cuantos más) y pensé que no me resultaría difícil conseguir más si era necesario. Resultó que fue imposible completar el plantel. Eso me obligó a reescribir el guion, pero en este caso ya sabía, más o menos, con quiénes contaba. En ese segundo guion Aguayo tenía dos ayudantes: León y Noel. El nombre de León no es casual. Era un complemento al de Noel. La persona que iba a hacer de Noel tiene cierto parecido físico con Daniel y eso me daba mucho juego. En los interrogatorios los personajes los confundían y se producían malentendidos. Además, las entrevistas conjuntas de Noel y León a Otilia, Sandra, etc. tenían diálogos más agudos y permitían comentarios posteriores entre ellos que enriquecían la trama. Pero como ya se puede imaginar el lector, surgió un problema: el que iba a hacer de Noel se desmarcó del proyecto. De pronto tenía otro guion “inservible”, con el drama añadido de que ya habíamos grabado todas las escenas del taller y de la casa de Alejandro. Es decir, habíamos hecho un montón de trabajo que podía quedarse en nada. En el calendario que me había establecido tenía previsto empezar a grabar en el despacho de Aguayo a partir del 1 de septiembre y fue a finales de agosto cuando supe que Noel se desmarcaba. Rápidamente nos pusimos a buscar un sustituto. Necesitábamos un varón de veinticinco a treinta y cinco años. Todos los implicados en el proyecto hablamos con familiares, amigos, conocidos y desconocidos para ver si encontrábamos a alguno dispuesto pero no se dio el caso. Hubo gente que mostró interés pero cuando le decíamos que tenía que grabar ochenta horas a cambio de nada renunciaban. La cosa pintaba mal pero gracias a Daniel superamos ese problema. Hablé con él y le pregunté si estaría dispuesto a asumir la parte de Noel. Para él eso iba a requerir un esfuerzo importante porque pasaban a duplicarse las líneas que tenía que memorizar. Además, apenas tenía tiempo para estudiarlas ya que empezábamos a grabar el 1 de septiembre y tuvimos esa conversación a finales de agosto. En definitiva, que de un día para otro se encontró con un montón de trabajo extra sobre la mesa.



     Los meses de septiembre y octubre grabamos a buen ritmo pero en noviembre volvieron los problemas. A mi cuñada Antonia, que interpreta a Aguayo, le surgió una circunstancia personal y ya no podía mantener el calendario de rodaje que nos habíamos propuesto. La idea era grabar tres o cuatro días por semana con la intención de acabar para Navidades pero ella solo podría hacerlo un día a la semana. Eso iba a suponer que la serie no estaría terminada hasta marzo o abril. Lo cierto es que yo ya estaba saturado y quería quitármela de encima. Me estaba quemando y no sabía cuánto tiempo más podría mantener las ganas y la ilusión. Tomé una decisión drástica. Iba a matar al personaje de Aguayo y acabar la serie como fuera. Aquí tuve que volver a hablar con Daniel. Entendía que ya le había pedido un esfuerzo extremo. Hay que tener en cuenta que él trabaja, y no poco. Tiene horario de nueve de la mañana a cinco de la tarde. Por cierto, estudió Económicas así que cuando le dice a la hija de Aguayo que estudió LADE no hay mucha diferencia entre la realidad y la ficción. Además, practica bastante deporte. Fue entrenador de fútbol de tercera división y actualmente está enganchado al pádel. En definitiva, que mucho tiempo libre no tiene y yo se lo estaba robando. Cuando le pregunté si podría asumir parte del guion de Aguayo me sentía un malvado. Pero una vez más, Daniel me salvó y respondió que sí. De pronto caían sobre sus espaldas un buen montón de líneas más. Ya no es que tuviera poco tiempo para prepararlas, es que no tenía nada. Hay que tener en cuenta que mientras grabábamos unas escenas yo reescribía otras. Prácticamente le entregaba el texto uno o dos días antes de grabarlo. Muchas veces tenía que aprendérselo diez minutos antes de empezar a filmar. Mientras yo montaba las luces y la cámara él sacaba su móvil y estudiaba a toda velocidad. Sinceramente, una locura. No creo que puedan encontrarse muchas personas con su capacidad de trabajo. Más de una vez le pregunté si aguantaría hasta el final y él siempre me respondía que se había comprometido y que lo haría. Y así fue.

Solo por todo el esfuerzo que hizo, Daniel tendría que estar orgulloso de sí mismo, pero tiene más motivos para estarlo. Es todo un actor. Entendía todo lo que le pedía a la primera y era capaz de interpretarlo. En una escena le dije que debía sonar sincero al otro personaje pero el espectador tenía que notar que mentía. “¿Cómo hago eso?”, me preguntó. Yo puse cara de póquer porque no tenía ni idea de cómo hacerlo, pero él lo logró. Es solo un ejemplo. Podría decir muchos más, pero no quiero avergonzarlo a él ni aburrir al lector. Solo añadiré una cosa más: ¡Gracias de todo corazón, Daniel!
 
 

domingo, 13 de enero de 2019

¿Quién es quien? Aguayo y Julio


Aguayo y Julio. Antonia Delgado y Antonio Garralda


He puesto juntos a Aguayo y a Julio porque los interpretaron mi hermano y mi cuñada. Como dirían en “1, 2, 3 responda otra vez”: matrimonio y residentes en Noáin. Como sus nombres son Antonia y Antonio todo el mundo los llama “Los Antonios”
    Mi hermano accedió a participar por aquello de que hay que probar de todo. Quería vivir esa experiencia. La verdad es que apenas le dedicó tiempo y, sin embargo, lo hizo muy bien.

   A mi cuñada le tocó trabajar más. El personaje de Aguayo requería muchas horas de grabación. A pesar del esfuerzo que le supuso, se queda con todo lo positivo que vivió. A continuación pongo su valoración:
 
 
 
"La verdad es que me lo he pasado genial. He disfrutado cada día de esta experiencia y me ha encantado conocer a tanta gente. No sabría con qué sospechoso quedarme pero con el que más me reí fue con Fran. Aún me río cuando me acuerdo. Sin embargo, todos han dejado en mi una huella y de todos he aprendido algo.  De verdad, esta experiencia ha significado mucho para mí. Sólo me ha faltado conocer a mi hija en la ficción. En fin, no sé cómo acabará todo esto, pero yo me siento más que recompensada.  
Un abrazo a todos."
 

 

 

 


 

 

 

¿Quién es quien? Irene

Irene. Teresa Valls


Ya he comentado en la entrada de León que, debido a circunstancias personales, Antonia, la actriz que hacía de Aguayo, tuvo que bajar el ritmo de grabación. Yo quería cumplir los plazos que había planificado así que decidí eliminar el personaje de Aguayo. Eso solucionaba un problema pero creaba otro importante. Salvo que hiciese enloquecer a León para que hablase consigo mismo y se autoexplicara la resolución del caso no había más remedio que hacer un nuevo fichaje para que interactuara con él. Desde luego, mi primera opción era una chica de su edad. Estaba seguro de que eso enriquecería el guion. Así las cosas, tocaba buscar actriz. Mi primera opción fue Teresa, y eso que en ese momento ni siquiera sabía su nombre. Entonces, ¿por qué pensé en ella? Porque habíamos coincidido en una ocasión en quirófano y me había dicho, así por encima, que le gustaba el mundo de la farándula. Lo único que sabía de ella era que era joven y uróloga. Afortunadamente, el mundillo quirúrgico no es muy amplio y cuando le di su descripción a una compañera ella se imaginó quién era. “Se llama Teresa Valls, es de Sabadell y ya es adjunta”, me dijo. Con esos datos fue fácil localizarla. Quedé con ella, le propuse trabajar en la serie, le envié el enlace al Episodio 1 (para entonces ya estaba montado), le pasé lo que sería su guion (lo escribí a toda velocidad) y le di unos días para que se lo pensara. Cuando llegó su respuesta, esta fue negativa. Me dijo que andaba muy ocupada y que, aunque le gustaría, no podía dedicarle tanto tiempo a mi proyecto. Me quedé bastante chafado. Era un revés importante. Intentamos encontrar otra chica de su edad, pero a las que se lo propusimos no quisieron. Además, a esas alturas yo quería que fuera ella. De algún modo había tenido la intuición de que era la candidata ideal. Lo que pasa es que si no quería poco podíamos hacer. Empecé a plantearme otras opciones. Una fue que un amigo jubilado (la falta de tiempo libre de la gente se había convertido en mi bestia negra) aficionado al teatro hiciera de padre de Aguayo. Esta a Daniel no le hacía gracia. Otra, esta fruto de la desesperación más absoluta, interpretar yo el papel de viudo de Aguayo, lo que no nos hacía gracia ni a Daniel ni a mí. Estábamos en esas cuando pasó algo que cambió el destino. Yo le había comentado a Alicia que, en mi opinión, lo que había hecho que Teresa no aceptara mi propuesta era que no le había gustado el Episodio 1. Supuse que en vez de decirnos eso, para no herirnos, había puesto por excusa la falta de tiempo. Justo unos días después Alicia y Teresa coincidieron en quirófano. Alicia, que es muy directa, le preguntó abiertamente si la causa de su negativa había sido que la serie no le había gustado. La respuesta de Teresa fue la misma que al principio. No tenía nada que ver con la calidad de la serie, sino que era por falta de tiempo. Ahora que la conozco mejor sé que realmente era así. Para ella la urología es lo más importante y no la sacrificaría por nada. Se entrega a su profesión en cuerpo y alma. Una vez que conocimos ese dato, Alicia y yo empezamos a maquinar. “¿Y si le proponemos un cambio en el guion para que tenga que grabar menos horas?”, pensamos. Nos pareció una buena idea. Nos dividimos las tareas. Yo reescribiría el guion (por enésima vez) y Alicia intentaría convencerla. Y así lo hicimos. Cuando Alicia ya la tenía medio embaucada yo le di la puntilla proponiéndole que grabara un día para probar. Y, claro, probó y cayó. Como actriz es fantástica, aunque debido a su personalidad la veo más como guionista, directora o cualquier otro proceso creativo. Escribe poemas y le bullen las ideas en la cabeza. ¡Que se prepare el servicio de Urología porque los veo grabando una serie al año!

 

¿Quién es quien? Sandra.

Sandra. Laura Tabuenca

Laura es maña de pura cepa. Nació en Illueca, un pueblo de Zaragoza conocido por sus fábricas de zapatos. Ella y su novio fueron a parar a Pamplona porque ambos sacaron plaza MIR en el Complejo Hospitalario de esa ciudad. Laura está haciendo oftalmología y pertenece al grupo de "actrices" que fiché en mi lugar de trabajo. En el episodio 7 no puede resistir la tentación de hacer la escena del pelo al viento. Para grabarla no usamos ventilador. A Daniel (León) le tocó, además de interpretar, echar una mano en los efectos especiales. Se tiró al suelo y con un secador de mano hizo volar los pelos de Laura. Salió guapísima, pero es que lo es. Además, su sencillez hace que su belleza sea todavía más atractiva. Será oftalmóloga, será actriz y cualquier cosa que se proponga en la vida pues es inteligente, guapa y, lo que es mucho más valioso, buena persona.